A partir de hoy, podéis disfrutar en "La roussberia" (Sabino Arana 31, Bilbao) de esta exposición de fotos que ilustra las aventuras y desventuras de un curioso gato viajero que decidió dar a vuelta al mundo...
Aquí os dejo el relato del largo viaje realizado por nuestro protagonista gatuno, París, Sidney, Filipinas, Malasia, China...tiburones ballena, tribus del pacífico o botas mágicas ...esto y muchas más sorpresas os encontrareis en éste curioso universo... ¡Os esperamos!
" Érase una vez un gato, perezoso y dormilón que vivía en París, se trataba de un felino negro con
enormes ojos verdes y un curioso nombre... Perro.
Era un gato casero al que, cuándo no estaba confortablemente enroscado dormitando, le encantaba
jugar. A veces se creía un puma y corría por la casa saltando de un mueble a otro y mordisqueando
a su dueña en busca de un poco de acción.
Sin embargo, pese a la cómoda vida que llevaba nuestro curioso protagonista ansiaba conocer
mundo. Le encantaba ver los documentales de viajes tumbado en el sofá y envidiaba a su dueña
que era una incansable trotamundos.
Soñaba con visitar algún día lugares lejanos, estaba cansado de pasear únicamente por los
concurridos pero aburridos tejados de la ciudad de la luz.
Un día, mientras corría por la azotea persiguiendo una paloma que juguetona le había estado
haciendo rabiar a través de la ventana, descubrió unas misteriosas escaleras azules situadas por las
que, curioso, comenzó a descender ... súbitamente, se dio cuenta de que estaba volando, se habían
terminado los escalones y estaba cayendo al vacío lentamente rodeando de nubes.
Cerró los ojos asustado y cuándo los volvió a abrir, un brillante sol le deslumbró y una curiosa voz
hizo que se sobresaltara.
SIDNEY
-¡Hola ! ¿ de donde vienes?¿Eres un gato paracaidista? Hacía mucho que no recibíamos uno en
Sidney, bienvenido!!-
Un extraño ser ,que parecía una enorme galleta de chocolate, le estaba hablando. -¿Sidney?-
Respondió, -¿estoy en Australia?-...miró alrededor maravillado , estaba allí! Podía ver con sus
propios ojos la famosa ópera y los puentes mientras la brisa marina le acariciaba el hocico.
Una vez superada la sorpresa inicial, Perro y su nuevo amigo comenzaron a charlar y el Señor
Chocolate le explicó que ,por todas partes del mundo, existían lugares mágicos que conectaban
diferentes puntos del globo terrestre (escaleras, puentes, puertas, torres) pero que era cuestión de
suerte encontrarlas y por pura casualidad él había hallado una.
Más de una semana estuvo nuestro gato viajero , recorriendo la gran urbe ,visitó las famosas
playas Manly beach y Bondie beach donde su corazón quedó prendido de una gata surfera, pero
se cansó del ruido de los coches, el bullicio de la calle y el estrés de la ciudad y decidió que su
próximo destino tenía que ser algo completamente opuesto.
Preguntó a su anfitrión que lugar le recomendaba visitar y éste le habló de una entrañable tribu
perdida en la pequeña isla de Tanna a la que podía acceder por el pasaje mágico localizado en uno
de los camerinos de la gran Ópera de Sidney.
Sin dudarlo un momento, decidió que allí iría.
VANUATU
Cuándo volvió a abrir los ojos sintió un olor a humedad y madera que le rodeaba.
Tímidamente sacó la cabeza hacia la luz y se dio cuenta de que se encontraba en el tronco de un
enorme árbol milenario , un montón de ojos y bocas sonrientes le observaban, eran
los Nakulamenés la acogedora tribu de la que el señor Chocolate le había hablado.
Durante 1 mes, vivió en ese paraíso de naturaleza y paz , disfrutó de los ritos y costumbres de su
nueva familia y se convirtió en inseparable compañero de una pequeña llamada Kaenoum con la
que aprendió a orientarse por la jungla, trepar árboles e incluso cruzar el río saltando de piedra
en piedra .
Sin embargo, no podía quedarse allí para siempre, sabía que tenía que continuar viajando y tras
una noche de luna llena repleta de danzas y cantos, el Chaman le entregó un collar mágico que le
llevó a su siguiente etapa...
FILIPINAS
Era tiempo de cumplir otro de sus sueños... ¡ir a la playa!
Decidió que Filipinas y sus paradisíacas islas sería el lugar indicado para aprender a nadar y
bucear.
Así que, ni corto ni perezoso, se puso el collar mágico y cuándo se despertó estaba cómodamente
enroscado en una hamaca en la paradisíaca isla de Boracay.
Allí, vagueó durante varios días, disfrutando de la hospitalidad de los habitantes y del ambiente
festivo de la isla.
Tanto le gustó la vida acuática que recorrió kilómetros y kilómetros de océano (llegando incluso
hasta Malasia) a lomos de un enorme y encantador tiburón ballena al que conoció durante su
curso de snorkel . Tortugas, corales, barcos hundidos...¡que maravilloso mundo había descubierto!.
Semanas después, mientras disfrutaba de un tranquilo atardecer en Donsol , el destino quiso que
conociera a un simpático pescador que le contó historias increíbles acerca de montañas del norte de
la isla de Luzón, y se ofreció a llevarle hasta el pueblo costero más próximo para que desde allí
pudiera comenzar su camino y conocer tan verdes parajes.
Tres inolvidables y agotadores días estuvo paseando por las terrazas de arroz, descubriendo
cascadas escondidas, cuevas e incluso momias que decoraban paredes de piedra en las colinas.
Sus patas gatunas estaban débiles y embarradas de tanto andar, la época de lluvias se estaba
acercando y pronto tendría que marcharse de allí. ¿A donde podría ir? Cuándo al atardecer del
tercer día caminaba despistado por el fino murete de una de las terrazas se dio cuenta que se
terminaba la parcela y debía saltar para alcanzar la siguiente, confiado cogió carrerilla y...cayó al
vacío.
Sus cansadas patas no le había impulsado con fuerza suficiente...arqueó el lomo y cerró los ojos,
preparado para un desagradable aterrizaje en el barro pero sorprendentemente sus patas
contactaron con una dura y fría superficie...¿dónde había caído?
CHINA
Cuándo miró al suelo, en vez de mullida hierba y un terreno embarrado vio una gigantesca
piedra , levantó la mirada y casi se vuelve a caer del susto ¡ estaba en la gran muralla china! otra
vez había encontrado un pasaje mágico, definitivamente era un gato con suerte.
Aún sin dar crédito adónde se encontraba, caminó varias horas por los enormes escalones de la
muralla hasta que , exhausto, se paró en un recodo a protegerse del gélido viento. En ese momento
una pareja de sonrientes chicas de rasgos europeos cargadas con enormes mochilas, se le acercaron,
le acariciaron y sin dudarlo hicieron un hueco para que viajara con ellas.
Brrr que frío hacía, y ¡que complicado era comunicarse con las gente allí!
Menos mal que tenía a sus nuevas compañeras de viaje y así , de mochila en mochila,a hombros de
sus amigas, siempre curioso asomando la cabeza para no perderse ni un detalle, podía viajar sin
miedo .
Durante un mes recorrió el país de norte a sur con sus inagotables amigas. Trenes, autobuses,
bicicletas, ferry todo transporte era válido para conocer nuevos y lejanos pueblos de ese gigantesco
país .
Se maravilló con las luces festivas que decoraban todas las ciudades en honor al nuevo año, probó
extraños alimentos en los puestos callejeros, ayudó a sus las intrépidas compañeras a regatear en
los mercados, sus garras aprendieron a patinar sobre el hielo... cada jornada era una nueva vida
llena de experiencias y encuentros.
Una tarde, cuándo se encontraba solitario, paseando por un pueblecito llamado Yangshuo,
descubrió un pequeño local donde un curioso joven estaba atareado pintando zapatillas con los
colores y diseños más increíbles que jamás había visto.
Maravillado le preguntó si podría hacerle unas a su medida, “el gato con botas” siempre había sido
su cuento favorito. Con una gran sonrisa el artista le respondió que sería un honor y se puso a
trabajar en ellas.
En menos de treinta minutos, Perro, estrenaba su nuevo calzado, y caminaba feliz, embelesado,
observando el río y los enormes riscos de piedra que hacían del paisaje un cuento de hadas con las
garzas volando bajo en busca de peces.
De forma repentina, comenzó a sentir un hormigueo en las patas y perdió el equilibrio, ¡¡ De los
laterales de sus nuevas botas estaban creciendo unas alas!!Probó a dar un salto y su sorpresa fue
increíble cuándo se encontró flotando, definitivamente era tiempo de dirigirse a otra destinación y
decidió que Nueva York era el lugar que deseaba visitar.
NUEVA YORK
Voló y voló atreviéndose incluso a acercarse un poquito a la luna que siempre la había causado
curiosidad.
En menos de dos días llegó a el continente americano y enseguida avistó los espectaculares
rascacielos de Manhatan.
Decidió que el mejor sitio para aterrizar y comenzar a conocer la ciudad ,sería Central Park .
No fue una maniobra sencilla ya que, concentrado en caer sobre sus cuatro patas limpiamente, se
despistó y chocó contra un árbol cayendo al verde césped patas arriba .
¡Que vergüenza!, esperaba que nadie se hubiera dado cuenta. Agilmente se puso en pié y al mirar
alrededor vio que estaba rodeado de un grupo de ardillas y palomas locales que, con media sonrisa
y gesto de curiosidad en sus caritas, le preguntaron amablemente si se había hecho daño y le
dieron la bienvenida.
Con ese peculiar grupo de animales urbanitas, recorrió el gigantesco pulmón verde , disfrutando de
los bailarines espontáneos, los partidos de béisbol infantiles o de los románticos paseos que las
parejas daban en barca. Al anochecer salieron a la gran urbe,donde los miles de taxis amarillos
subían y bajaban por las ruidosas avenidas, los gigantescos carteles de Broadway, la locura
luminosa de neones en Times square se sentía dentro de una película.
¡Aquella ciudad era todo un mundo!
Una tarde en que paseaba cotilleando curioso los pequeños locales del Soho, descubrió una galería
fotográfica con unas magníficas imágenes de su querida Torre Eiffel.
La morriña le invadió ¡cuánto echaba de menos su hogar!
Inmerso en sus pensamientos, melancólico continuó callejando despistado, mirando al suelo hasta
que sus ojos se encontraron con un papel arrugado y pisoteado en el que se mostraba una foto del
famoso Moulin Rouge con una misteriosa frase escrita en caracteres chinos “ Viaja a Paris,
trueque de objetos mágicos ” y debajo la dirección de una calle perteneciente a Chinatown.
Aquello era la señal definitiva, era el momento de volver a su hogar.
Nervioso, caminó hacia el barrio chino donde su olfato gatuno se volvía loco con el olor a pescado
que invadía las callejuelas. No le fue difícil encontrar el local ,se trataba de una curiosa tienda de
antigüedades repleta de extraños objetos polvorientos.
Dentro, un anciano de larga barba blanca pulía con empeño una roñosa lámpara murmurando
palabras entre dientes. Perro, se acercó a él y le mostró el papel que se había encontrado en el suelo,
explicándole su deseo de volver a Paris.
El hombre, ilusionado con la sorprendente visita de una gato tan poco habitual, escuchó
entusiasmado la historia del largo viaje realizado por nuestro amigo, ofreciéndose a ayudarle en su
retorno a Europa.
Le explicó que, simplemente tenía que dejar sus botas mágicas en la tienda y a cambio de ellas,
obtendría una cartera de la que salían billetes de avión sin límite.
Sin dudarlo, Perro aceptó el trato y , cartera en pata, en unas horas ya estaba rumbo al aeropuerto.
EUROPA
Cuándo llegó a la entrada de su hogar parisino, se sentó en el colorido felpudo y comenzó a
maullar. -¿Perro?- Oyó la voz de su dueña al otro lado de la puerta, en unos segundos, como un
torbellino de energía su sonriente amiga le tenía en brazos y no paraba de achucharle saltando de
alegría al verle de nuevo en casa.
Sin dejar de abrazarle, Bea (así se llamaba su dueña) le contó cuanto le había echado de menos en
esos meses y ,comenzó a explicarle , que ella también había estado viajando buscándolo por toda
Europa: Nantes, Burdeos, Bilbao, Barcelona, Madrid, Lanzarote...incluso hasta a Dinamarca se
había ido siguiendo los rumores de los gatos callejeros que decían que había visto a un enorme gato
parisino enrolado en un barco de pesca.
Ronrroneó feliz escuchando esas historias, calidamente tumbado en su cálido regazo y cuándo, por
la noche, cerró los ojos para dormir echo un ovillo junto a ella , supo que nunca más se separarían y
que esa billetera mágica les llevaría a él y su inseparable compañera a seguir recorriendo mundo...
By Bea
Octubre 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario